El pasado viernes 25 de mayo fue la fecha límite, (aunque entró en vigor hace dos años, pero no era obligatorio su cumplimiento hasta ahora), de la implementación en toda Europa, del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD por sus siglas en español o General Data Protection Regulation GDPR por sus siglas en inglés), y que constituye a la normativa que regula la protección de los datos de los ciudadanos que vivan en la Unión Europea.

Es por lo anterior que no es casualidad que hayas recibido un aluvión de correos electrónicos, incluso de compañías que ni siquiera recordabas, solicitando que aceptaras sus nuevas condiciones de privacidad, aun cuando aquí, en América y para los americanos, la Ley no nos regula (ni protege), sin embargo, una de las novedades de esta Ley, es que no importa donde esté ubicado la página o servicio, si requiere información de algún ciudadano de la comunidad europea, debe acogerse a la regulación. De esta manera la UE crea un bloque legal homogéneo para todas las naciones que la conforman.

 La premura de las Redes Sociales, e-shops, y de cualquier página que te pida recopilar tus datos personales, radica en la implementación de sanciones millonarias, pues la negligencia de las compañías a la hora de tratar tus datos les saldrá muy cara.

El reglamento contempla multas de hasta el 4% de la facturación anual de una compañía para los casos de infracción de la Ley más graves, por ejemplo, si se diera el caso de que Facebook fuese condenada, se traduciría en hasta mil 310 millones de euros, teniendo en cuenta sus ingresos de 2017.

Adicionalmente, el silencio no podrá considerarse una aceptación implícita, aquí quien calla no otorga, si se dejan sin respuesta los correos en los que determinadas empresas piden el consentimiento del usuario, las compañías no podrán usar los datos, por lo que varios sites han promovido  concursos para motivar a las personas a la lectura y aceptación de las nuevas condiciones, seas o no europeo, sin embargo, apenas a dos días de implementación obligatoria de la ley, ya han surgido reclamos y demandas en contra de las grandes marcas de la web, como Google, Facebook o de servicios como Whatsapp, donde se indica que están coaccionando a los usuarios a la aceptación obligatoria de las nuevas condiciones y a la entrega de los datos solicitados si pretenden gozar del servicio o acceder a la página, ya veremos cómo se resuelven estas controversias.

Ahora bien, a los mexicanos nos parecerán familiares estas obligaciones, pues desde ya hace tiempo llevamos firmando y entregando autorizaciones expresas de uso y tenencia de datos personales, en especial por entes gubernamentales, puesto que el 6 de julio de 2010 entró en vigor la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP), aun así, desde hace poco se ha puesto mayor rigurosidad a su cumplimiento, y en especial en el presente año, cuando las fallas en la protección de los datos por parte de Facebook, hizo que su CEO Mark Zuckerberg  pidiera disculpas a la UE debido al uso que Cambridge Analytica le diera a buena parte de la data de esa Red Social durante las elecciones presidenciales de EEUU, escandalo que sin duda, ha potenciado el estudio , aplicación e importancia de estas regulaciones.

Aparte de las ya mencionadas sanciones, y la regulación única para todos los países, el RGPD  (Reglamento General de Protección de Datos) tiene como novedad: Portabilidad de datos, indica que si quieres cambiar, por ejemplo, tus fotos y vídeos de una red social a otra, no tienes que descargarlos y volver a subirlos en la otra si es técnicamente operativo; Alerta contra el hackeo, se marca un plazo máximo de 72 horas para informar a la agencia nacional de datos sobre la sustracción ilegal de data en los casos graves y a los clientes, lo antes posible; de esta manera se busca evitar casos como los de UBER, que escondió durante un año el robo de los datos de 50 millones de suscriptores y de 7 millones de choferes; y lo más representativo, Delegado de protección de datos. Cuando el volumen de datos recopilados sea a gran escala o implique información sensible, las empresas y administraciones deberán crear esta figura, cuya función será actuar como el enlace con las agencias nacionales, y los usuarios podrán dirigirse a ellos para conocer el tratamiento que se hace de sus datos o presentar reclamaciones.

Las demás características de la Ley, nos llevan a los ya reconocidos derechos ARCO: el derecho de acceso, el de rectificación, el de cancelación y el de oposición a los datos digitales contenidos por cualquier sujeto, y que ahora podemos solicitar a las empresas en caso de que queramos conocer el tratamiento de nuestros datos personales, puesto que están plenamente contemplados en la legislación mexicana.

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