Ciudad de México. En 2019 el gobierno de Andrés Manuel López Obrador destinará 725 mil millones de pesos para el pago de intereses de la deuda pública, que es superior a 10 billones de pesos. El presidente electo se comprometió a que ésta no crecerá en términos reales.

Estos recursos son parte de los gastos fijos que incluirá el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), de los cuales forman parte, además, participaciones federales a estados y municipios por 703 mil millones de pesos; adeudos de ejercicios fiscales anteriores, por 36 mil millones de pesos; servicios personales, por un billón 252 mil millones de pesos; pensiones y jubilaciones, por 928 mil millones de pesos.

El jueves, en un video difundido en sus redes sociales, López Obrador resaltó el crecimiento que registró el último rubro de 2018 a la fecha. Para el actual ejercicio, dijo, se estimaron 823 mil millones de pesos y ahora se va a necesitar casi un billón de pesos para pensiones y jubilaciones. Vamos a poner un experto que cuide mucho que los pensionados y jubilados tengan garantía de que van a estar recibiendo el ingreso que por ley y justicia les corresponde.

Por otro lado, en el presupuesto se privilegiarán los 25 proyectos prioritarios de López Obrador, y se prevén cerca de 300 mil millones de pesos tan sólo para programas sociales.

Tras su triunfo en los comicios del 1º de julio, el presidente electo empezó a delinear el esquema de inversión en su gobierno, según se aprecia en su sitio web. Por ejemplo, para proyectos de infraestructura prioritarios anticipó una inversión inicial de 500 mil millones de pesos.

Esto contempla el nuevo aeropuerto, el desarrollo del Istmo de Tehuantepec para unir económicamente a los países de Asia con la costa este de Estados Unidos y crear empleos en esa franja del territorio nacional, el tren maya, la construcción de 300 caminos rurales, sobre todo en Oaxaca y Guerrero.

Además, el proyecto de comunicación por Internet, el programa de reconstrucción para damnificados y apoyo a colonias marginadas de las zonas fronterizas y la zona conurbada de Ciudad de México. También mencionó en esa ocasión un programa de atención especial a zonas populares de destinos turísticos.

El próximo gobierno destinará, asimismo, una inversión de 75 mil millones de pesos a labores de extracción petrolera y rescate de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Iniciará, también, la rehabilitación de las refinerías de Minatitlán y de Salina Cruz, con una inversión de 10 mil millones de pesos; más de 4 mil millones para la de Tula, Hidalgo; y destinará 4 mil millones de pesos más para cada una de las refinerías de Salamanca y Madero; también, 5 mil millones para la de Pemex Cadereyta.

Y en 2019 comenzará la construcción de la nueva refinería en Dos Bocas, Paraíso, Tabasco, con una inversión de 50 mil millones de pesos, de los 160 mil millones contemplados para tres años.

Durante la gira de agradecimiento, López Obrador resaltó la construcción de cien universidades públicas. Entre ellas, una en Baja California, dos en Nayarit, dos en Sinaloa, tres en el estado de México, cuatro en Jalisco, cinco en Michoacán y 10 en Oaxaca.

Otro de los proyectos prioritarios es el programa Sembrando vida, para el rescate del campo y la reactivación de la economía local en 19 estados mediante la siembra de un millón de hectáreas divididas en plantaciones agroforestales con árboles maderables y frutales, con una inversión de entre 12 mil y 15 mil millones de pesos.

Fuente: El Tiempo 

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